La fuerza grita: "¡Mírame!" . El poder susurra: "Siénteme" .
La próxima vez que sientas la urgencia de imponer tu criterio, de defenderte con uñas y dientes, o de demostrar quién eres, recuerda: lo débil siempre recurre a la fuerza. Lo fuerte, simplemente, es. Referencia: Este artículo se basa en las obras de David R. Hawkins, M.D., Ph.D., especialmente "Power vs. Force: The Hidden Determinants of Human Behavior" (El Poder vs. La Fuerza). El Poder Frente A La Fuerza David R Hawkins ...
En su trabajo "Dejar Ir: El Camino de la Rendición" , Hawkins explica que toda emoción negativa es un campo de fuerza que drena energía. Al soltarla (sin reprimirla ni actuarla), el poder emerge por defecto, porque el poder es nuestro estado natural. No hay que conseguir poder; hay que limpiar la fuerza que lo bloquea. El artículo más largo sobre este tema debe terminar con una advertencia: El Poder no gratifica al ego. Al contrario, el verdadero poder disuelve el ego. Una persona empoderada en el sentido de Hawkins no busca estatus, ni aplausos, ni someter a nadie. Es una persona humilde, a menudo invisible, pero cuya presencia transforma todo a su alrededor. La fuerza grita: "¡Mírame
En su obra cumbre, "El Poder vs. La Fuerza" (original Power vs. Force ), Hawkins no solo propone una teoría filosófica, sino que revela un mapa anatómico de la conciencia humana. Este artículo explora en profundidad la diferencia radical entre estos dos conceptos, cómo afectan nuestra vida diaria y, lo más importante, cómo podemos trascender la fuerza para habitar el verdadero poder. La tesis de Hawkins es contraintuitiva. La cultura popular, el cine, la política y hasta la educación suelen enseñarnos que el poder es la capacidad de hacer que otros hagan lo que uno quiere, incluso en contra de su voluntad. Eso, para Hawkins, no es poder: es fuerza . Lo fuerte, simplemente, es
En una época de histeria colectiva, redes sociales diseñadas para la indignación (fuerza) y liderazgos autoritarios, la enseñanza de David R. Hawkins es un oasis de claridad. El camino del poder no es el camino de la lucha. Es el camino de la alineación con la verdad, la rendición al momento presente y el coraje de soltar la necesidad de vencer.
En un mundo obsesionado con el ruido, la dominación y el control externo, existe una confusión fundamental que ha perpetuado el sufrimiento humano y el colapso social. Confundimos la Fuerza con el Poder . Creemos que quien somete, grita más fuerte, acumula riquezas o impone su voluntad por medio de la coerción posee poder. Según el renombrado psiquiatra, conferencista y místico Dr. David R. Hawkins, nada está más lejos de la realidad.