Conversaciones Con Dios Libro 2

Sin embargo, también es cierto que el mundo está más polarizado que nunca. Quizás por eso la lectura del Libro 2 sigue siendo vigente y necesaria: no ofrece soluciones mágicas, sino una redefinición radical de lo que significa ser humano en sociedad. La respuesta es sí, pero con la mente abierta y el espíritu crítico activado. Este libro no te dará certezas cómodas. Te quitará muchas certezas que dabas por sentadas sobre cómo debe funcionar el mundo.

Mientras que el Libro 1 responde a la pregunta “¿Cómo funciona la vida personal?” , el Libro 2 responde a “¿Cómo funciona la vida colectiva?” . No es una continuación ligera; es una obra que desafía cimientos ideológicos de izquierda y derecha por igual. El contexto es fascinante. Durante un período de dos años, Walsch afirma que la energía de Dios continúa dictándole respuestas mientras escribe en un cuaderno amarillo. El Libro 2 ocurre en 1995 , y el diálogo se vuelve urgente. La entidad que Walsch llama "Dios" advierte que la humanidad está en una encrucijada evolutiva. Conversaciones Con Dios Libro 2

Si el primer libro de la serie Conversaciones con Dios (Neale Donald Walsch) se convirtió en un fenómeno mundial por reinventar la relación del individuo con lo divino, "Conversaciones Con Dios Libro 2" da un giro radical. Publicado en 1997 (un año después del primero), este segundo volumen abandona la intimidad de las preguntas personales—relaciones, dinero, salud—para abordar la escala macro: la política, la geopolítica, la educación, la economía y el propósito mismo de la civilización humana. Sin embargo, también es cierto que el mundo

Y esa, quizás, es la conversación más importante que podemos tener en el siglo XXI. ¿Ya leíste el Libro 1? Consigue tu ejemplar de "Conversaciones Con Dios Libro 2" en librerías físicas o digitales. Recuerda: no es necesario que estés de acuerdo con todo para que el libro transforme tu manera de pensar. Este libro no te dará certezas cómodas

La premisa central del Libro 2 es simple pero explosiva: . Durante milenios, se nos enseñó que Dios se preocupa por el alma y que los gobiernos se preocupan por el cuerpo social. Walsch recibe el mensaje contrario: la forma en que organizamos nuestra sociedad (nuestras leyes, nuestras guerras, nuestras escuelas) es una declaración directa de lo que creemos sobre Dios y sobre nosotros mismos.