Buena Estrategia Mala Estrategia Richard P R... May 2026

"La esencia de la estrategia es que no puedes permitirte hacer todo. Debes elegir dónde concentrar tu energía, y eso significa aceptar que otras áreas quedarán descuidadas."

Según , profesor emérito de la UCLA Anderson School of Management y uno de los pensadores más influyentes en el campo de la estrategia empresarial, la respuesta es simple pero perturbadora: la mayoría de lo que llamamos "estrategia" no es más que "mala estrategia" disfrazada de profundidad.

Este artículo explora a fondo las diferencias cruciales entre la buena y la mala estrategia según Rumelt, y cómo aplicar sus principios para transformar su organización o su vida. Rumelt comienza con una observación mordaz: La mala estrategia no es simplemente la ausencia de estrategia; es un constructo activo y dañino . Surge de cuatro vicios principales: 1. El "fluff" (Relleno sin sustancia) Es el uso de palabras sofisticadas para ocultar la ausencia de pensamiento. Frases como "Aprovechar nuestras capacidades centrales para sinergizar soluciones de valor agregado" no significan nada. La buena estrategia debe ser traducible a acciones concretas; si no, es ruido. 2. La incapacidad de elegir (Falta de enfoque) La mala estrategia intenta abarcarlo todo. Los líderes, por miedo a ofender o a "dejar dinero sobre la mesa", crean listas de prioridades donde todo es prioridad. Como dijo el General Dwight Eisenhower: "Los planes no sirven para nada, pero planearlo es todo" . La estrategia real requiere sacrificio : decidir qué no hacer. 3. Objetivos que son solo deseos "Queremos aumentar ventas, crecer un 20% y ser líderes del mercado". Eso no es una estrategia; es una lista de deseos de Año Nuevo. La mala estrategia confunde la aspiración con el plan . Rumelt insiste: una meta sin un diagnóstico del obstáculo y un diseño para superarlo es solo una ilusión. 4. Estrategia como "llenar casillas" Muchas organizaciones toman plantillas genéricas (FODA, las 5 fuerzas de Porter mal aplicadas) y las rellenan con datos. Eso produce documentos, no perspicacia. La estrategia no es un formulario; es un juicio contraintuitivo sobre el desafío específico que enfrentas. Parte 2: El Corazón de la Buena Estrategia según Rumelt Si la mala estrategia es difusa y evita los conflictos, la buena estrategia es precisa, incómoda y poderosa. Rumelt reduce la buena estrategia a un núcleo lógico de tres elementos inseparables : 1. Un Diagnóstico que define la naturaleza del desafío El diagnóstico es la interpretación de la situación. No es solo una lista de hechos; es una estructura narrativa que simplifica la complejidad. Por ejemplo, cuando Steve Jobs regresó a Apple en 1997, su diagnóstico no fue "nuestros productos son malos". Fue: "Apple está al borde de la muerte por una complejidad desenfrenada (docenas de productos, variaciones sin sentido) y una falta de enfoque en la experiencia del usuario." Buena Estrategia Mala Estrategia Richard P R...

¿Está usted listo para elegir? La buena estrategia le espera al otro lado de esa decisión incómoda. "Buena Estrategia, Mala Estrategia" de Richard P. Rumelt está disponible en español y es lectura obligatoria para cualquier persona que tome decisiones con recursos limitados. No es un libro de autoayuda; es un manual de cirugía para el pensamiento estratégico.

¿Por qué?

En su obra maestra, "Buena Estrategia, Mala Estrategia: La Diferencia y Por Qué Importa" (título original: Good Strategy/Bad Strategy ), Rumelt desmantela décadas de mitos corporativos y ofrece un marco quirúrgico para pensar estratégicamente.

La próxima vez que se siente a "hacer estrategia", no pregunte "¿qué queremos lograr?". Pregunte, como Rumelt: "La esencia de la estrategia es que no

Para terminar, una frase del propio Rumelt que debería estar enmarcada en toda sala de juntas: